PP: defectos y proceso de inyección
Polipropileno · Familia: poliolefinas
El polipropileno es una poliolefina semicristalina, no higroscópica, de las más agradecidas en planta. No absorbe humedad en su estructura molecular, solo condensación superficial ocasional, y tolera ventanas de proceso amplias. Se procesa con temperatura de masa entre 200 y 260 °C y molde entre 20 y 60 °C. Su contracción de moldeo es de 1,2–2,2 %, típica de un semicristalino, y anisótropa si lleva carga de fibra. Es el material de referencia para piezas de gran volumen, bisagras vivas y componentes técnicos de bajo coste donde el ciclo corto manda.
Ventana de proceso verificada: PP
Parámetros de referencia industrial extraídos de la base técnica de Jorge Maella. Consulta siempre la ficha técnica del fabricante de tu lote.
| Parámetro | Rango / Valor | Unidad | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Temperatura de masa fundida | 200 – 260 | °C | Medida en purga libre con termopar de inmersión |
| Temperatura superficial de molde | 20 – 60 | °C | Medida con sonda de contacto en la cavidad |
| Contracción de moldeo | 1,2 – 2,2 | % | Contracción lineal estándar de moldeo |
| Secado (opcional) | 70 °C (1–2 h) | °C / h | No requerido en condiciones normales; opcional si hay condensación superficial |
| Velocidad periférica máx. husillo | ≤ 0,5 | m/s | Velocidad tangencial para evitar degradación térmica por fricción |
| Profundidad de venteo recomendada | 0,02 – 0,025 | mm | Longitud de tierra de 1,5–2,0 mm antes del desahogo |
Particularidades de moldeo de PP
El PP no es higroscópico: el agua no penetra en el gránulo, solo se deposita como condensación superficial. Eso simplifica mucho la logística de planta, pero no elimina el riesgo de ráfagas si la granza llega mojada del almacén o de un silo frío. Al ser semicristalino, la transición de sólido a fundido es abrupta y absorbe bastante calor latente; la viscosidad cae con fuerza al superar la temperatura de fusión, así que la presión de inyección hay que controlarla con precisión para no generar rebaba. La contracción de moldeo, 1,2–2,2 %, es sensible a la temperatura de molde: un molde frío acelera el ciclo pero deja cristalización incompleta y piezas menos estables; un molde más caliente, dentro de 20–60 °C, favorece una cristalización más completa. La velocidad periférica del husillo no debe superar 0,5 m/s, límite propio de las poliolefinas de uso general, para no forzar cizalla innecesaria. En bisagras vivas, el PP es el material de cabecera: la resistencia a la flexión viene de la orientación molecular forzada en la garganta delgada, no de la elasticidad de la resina, así que la entrada debe ser unidireccional y la velocidad de paso por la bisagra muy alta.
Secado y preparación de granza
El PP no requiere secado en condiciones normales de almacenaje. Si hay condensación superficial visible, por ejemplo tras sacar la granza de una zona fría a una nave más cálida y húmeda, basta un secado ligero a 70 °C durante 1–2 h con aire caliente simple, sin necesidad de deshumidificador de tamiz molecular. Si se salta este paso con granza condensada, aparecen ráfagas por vapor en superficie, un defecto que se confunde fácilmente con degradación térmica pero que no tiene el mismo origen.
Estabilidad térmica y tiempo de residencia
El PP es relativamente tolerante al calor comparado con otros semicristalinos, pero no es inmune. El tamaño de disparo debe mantenerse entre el 20 % y el 65 % de la capacidad del cilindro para evitar tiempos de residencia excesivos; con disparos pequeños el material se degrada térmicamente y aparecen puntos negros y amarilleamiento. La velocidad periférica del husillo limitada a 0,5 m/s evita cizalladura disipativa excesiva en la fusión. En la entrada de inyección, tasas de cizalladura muy altas pueden generar ráfagas por fricción si la entrada es demasiado estrecha para el caudal programado.
Defectos habituales en PP
Guías específicas de resolución en máquina según la reología y contracción de PP:
| Defecto | Diagnóstico y causa principal |
|---|---|
| Rechupes | En PP el rechupe nace de su alta contracción semicristalina si la post-presión o el cojín no compensan la caída de volumen del núcleo. |
Errores típicos al inyectar PP
- Secar PP como si fuera higroscópico, perdiendo tiempo de máquina sin necesidad real.
- No secar cuando hay condensación superficial visible, dando lugar a ráfagas por vapor difíciles de diagnosticar.
- Diseñar nervios al 50–60 % en piezas con exigencia estética, provocando rechupe visible en cara vista.
- Inyectar bisagras vivas con dos entradas o líneas de soldadura cruzando la bisagra, causando rotura en el primer accionamiento.
- Forzar velocidad de husillo por encima de 0,5 m/s buscando ciclo corto y generar degradación superficial.
- Usar molde excesivamente frío para acortar ciclo sin comprobar la estabilidad dimensional a 24 horas.
Preguntas frecuentes sobre moldeo de PP
¿Hay que secar el PP antes de inyectar?
No en condiciones normales. El PP no es higroscópico, el agua no entra en el gránulo. Solo conviene un secado ligero a 70 °C durante 1–2 h si hay condensación superficial visible.
¿Por qué salen rechupes en piezas de PP con nervios?
Porque el PP tiene contracción de moldeo alta, 1,2–2,2 %, propia de un semicristalino. Si el nervio pasa del 50 % del espesor de pared, el núcleo tira de la piel exterior y se hunde.
¿Qué temperatura de molde usar en PP?
Entre 20 °C y 60 °C según la ficha del grado. Molde frío acorta ciclo pero da cristalización incompleta; molde más caliente estabiliza mejor la pieza a costa de tiempo de enfriamiento.
¿Por qué el PP es el material típico de bisagras vivas?
Porque su resistencia a la flexión en la bisagra depende de la orientación molecular forzada al paso por la garganta delgada, y el PP orienta bien con velocidad de inyección alta y entrada unidireccional.
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