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Rechupes en polipropileno (PP)

Por Jorge Maella, consultor de inyección de plásticos con 25 años a pie de máquina · Revisado el

Diagnóstico rápido a pie de máquina

El rechupe en PP sale porque es un semicristalino con contracción de moldeo alta, de 1,2 a 2,2 %, y el núcleo tarda en solidificar detrás de nervios y torretas. Empieza por comprobar el cojín, revisa que el punto de conmutación llene el 95–98 % de la cavidad, sube post-presión y tiempo de sellado, y si no cede, revisa refrigeración y espesor del nervio.

Cómo reconocer los rechupes en PP

Hundimiento cóncavo, mate o con ligero cambio de brillo, justo en la cara opuesta a nervios, torretas o cruces de espesor. En PP suele notarse al tacto antes que a la vista por el acabado ya de por sí algo satinado del material. Aparece siempre en la misma zona ciclo tras ciclo si la causa es de proceso o diseño, y de forma errática si el origen es un cojín inestable o una válvula antirretorno con fugas.

Dónde suele localizarse

  • Cara opuesta a nervios de refuerzo
  • Detrás de torretas de fijación de tornillo
  • Cruces de pared en esquinas con espesor acumulado
  • Zonas de unión pared-nervio en piezas de gran superficie plana

No lo confundas con

  • Vacuolas: La vacuola es un hueco interno cerrado sin marca en la piel exterior; el rechupe sí deforma la superficie visible.
  • Sobrecompactación: La sobrecompactación deja rebaba o zonas abombadas por exceso de presión, justo el efecto contrario a la falta de compactación del rechupe.
  • Alabeo: El alabeo distorsiona la geometría general de la pieza; el rechupe es una depresión localizada puntual sin torsión global.

Por qué ocurre en PP

El PP es un semicristalino con contracción de moldeo de 1,2 a 2,2 %, bastante más alta que la de un amorfo como el ABS o el PC. Esa contracción viene del empaquetamiento de las cadenas al cristalizar: la piel en contacto con el acero se congela rápido y queda amorfa en gran parte, mientras el núcleo, más caliente, cristaliza despacio y reduce su volumen específico de forma notable. Si la post-presión no sigue empujando masa hacia ese núcleo mientras la entrada sigue abierta, la piel se ve traccionada hacia dentro y aparece el rechupe. Al no ser higroscópico, el PP no necesita secado en condiciones normales, así que aquí la humedad no es factor de rechupe; el problema es puramente térmico y de compactación. La ventana de temperatura de masa es amplia (200–260 °C) y la de molde también (20–60 °C), lo que da margen para jugar con el enfriamiento diferencial en la zona del rechupe sin salirse de ficha. El PP sin carga tampoco tiene fibra que limite la contracción, así que el efecto es más uniforme pero también más intenso en piezas con nervios mal proporcionados.

Orden de actuación en máquina

Sigue estrictamente esta secuencia: de ajustes rápidos e indoloros a modificaciones en molde o diseño. Haz un solo cambio cada vez y verifica la pieza tras 5 a 10 ciclos estables.

  1. Verificar el cojín de masa al final de post-presión
    Comprobación

    Cuánto: 3–8 mm (como referencia, el 10 % de la carrera de dosificación, salvo disparos muy cortos).

    Qué vigilar: Que el husillo no llegue a tope metálico
    Si no mejora: Pasar al ajuste del punto de conmutación
  2. Retrasar el punto de conmutación para llenar más volumen antes de pasar a presión
    Proceso

    Cuánto: Hasta el 95–98 % de llenado de cavidad.

    Qué vigilar: Que no aparezca rebaba en la línea de partición
    Si no mejora: Aumentar la post-presión
  3. Aumentar la presión de post-presión en escalones pequeños
    Proceso

    Cuánto: En incrementos progresivos dentro del límite de la máquina.

    Qué vigilar: Que no aparezca rebaba ni sobrepresión en molde
    Si no mejora: Alargar el tiempo de post-presión
  4. Alargar el tiempo de post-presión hasta cubrir el sellado real de la entrada
    Proceso

    Cuánto: Hasta el tiempo de sellado más el margen de seguridad.

    Qué vigilar: Peso de pieza estable entre ciclos
    Si no mejora: Bajar la temperatura de masa
  5. Reducir la temperatura de masa dentro de la ficha para acortar la contracción volumétrica total
    Proceso

    Cuánto: Hacia el extremo bajo de 200–260 °C.

    Qué vigilar: Que el llenado no se vuelva incompleto ni suban las líneas de soldadura
    Si no mejora: Revisar refrigeración local
  6. Reforzar la refrigeración en la zona opuesta al nervio o torreta
    Molde

    Cuánto: Caudal en régimen turbulento en ese circuito.

    Qué vigilar: Diferencia de temperatura entre esa zona y el resto del molde
    Si no mejora: Revisar la entrada de inyección
  7. Aumentar la sección de la entrada o del canal para retrasar el sellado
    Molde

    Cuánto: Según geometría de pieza, sin sobredimensionar en exceso.

    Qué vigilar: Que el tiempo de sellado no se dispare y encarezca el ciclo
    Si no mejora: Revisar diseño del nervio
  8. Reducir el espesor del nervio en su base
    Diseño de pieza

    Cuánto: Hasta el 50 % o menos del espesor de pared.

    Qué vigilar: Resistencia mecánica del nervio tras el cambio
    Si no mejora: Reconsiderar la ubicación de la entrada respecto al nervio

Ventana de proceso verificada: PP

Parámetros de referencia industrial extraídos de la base técnica de Jorge Maella. Consulta siempre la ficha técnica del fabricante de tu lote.

Ver guía técnica y particularidades completas de inyección en PP →

Parámetros de proceso y moldeo para PP (Polipropileno)
Parámetro Rango / Valor Unidad Observaciones
Temperatura de masa fundida 200 – 260 °C Medida en purga libre con termopar de inmersión
Temperatura superficial de molde 20 – 60 °C Medida con sonda de contacto en la cavidad
Contracción de moldeo 1,2 – 2,2 % Contracción lineal estándar de moldeo
Secado (opcional) 70 °C (1–2 h) °C / h No requerido en condiciones normales; opcional si hay condensación superficial
Velocidad periférica máx. husillo ≤ 0,5 m/s Velocidad tangencial para evitar degradación térmica por fricción
Profundidad de venteo recomendada 0,02 – 0,025 mm Longitud de tierra de 1,5–2,0 mm antes del desahogo

Causas de molde y diseño de pieza

  • Nervio o torreta con espesor en la base por encima del 50 % de la pared, generando acumulación de masa que se contrae más tarde
  • Entrada de inyección demasiado pequeña o alejada del nervio, que sella antes de terminar de compactar esa zona
  • Refrigeración insuficiente o desequilibrada justo detrás del nervio, dejando esa zona más caliente que el resto
  • Transición de espesor abrupta entre pared y nervio sin radio de acuerdo generoso

Errores típicos en planta con PP

  • Subir la temperatura de masa pensando en 'que fluya mejor' cuando el problema es de compactación, empeorando la contracción total
  • Aumentar solo la presión de post-presión sin comprobar antes si el cojín llega a tope por falta de dosificación
  • Dar por bueno el tiempo de post-presión de otro molde o material sin repetir el estudio de sellado de entrada en PP
  • Engordar el nervio para dar rigidez sin caer en que eso agrava el rechupe en PP por su alta contracción

Preguntas frecuentes

¿Por qué el PP rechupa más que el ABS con la misma pieza?

Porque el PP es semicristalino y contrae de 1,2 a 2,2 % frente al 0,4–0,8 % típico de un amorfo como el ABS. Esa mayor caída de volumen en el núcleo, si no se compensa con post-presión, sale a superficie como rechupe.

¿Secar el PP ayuda a evitar rechupes?

No. El PP no es higroscópico y no necesita secado en condiciones normales. El rechupe en PP es un problema térmico y de compactación, no de humedad.

¿Qué nervio es seguro en PP para no rechupar?

Como referencia de partida, mantén la base del nervio en el 50 % o menos del espesor de pared, dado que el PP es un material de contracción alta.

¿El defecto vuelve una y otra vez?

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